Carta a mis estudiantes

Quiero deciros que os echo de menos, aunque sé que estáis ahí. He estado reflexionando sobre vuestras redacciones y esta peculiar situación que estamos viviendo. El coronavirus se ha extendido a nivel mundial, es una epidemia que nos demuestra que no estamos solos y que la vida puede cambiar drásticamente de un día para otro, y que la vida como la entendíamos y la habíamos conocido, ha pasado a ser un sistema obsoleto.

A todas horas ponen en las noticias cifras y más cifras (nunca reales, porque no hay suficiente material para hacer la prueba a todo el mundo), miedo y más miedo. Y nos dan información siempre tintada ¿Nos hablan acaso de las muertes habidas por accidentes de coche a nivel mundial? ¿O de las víctimas de guerras a nivel mundial? ¿O de la gente que se muere de hambre, o falta de recursos? Y no hace falta irse al tercer mundo ¿Cuántos seres humanos hay en Nueva York que se mueren de hambre y frío, y por delitos violentos? ¿Cuántos niños mueren porque no les suministramos una sencilla vacuna, o la nutrición y la higiene que necesitan? ¿Qué cifras importan? ¿Qué muertes importan?

Quizá podríamos cambiar la perspectiva y las preguntas ¿Es importante la vida? Está claro que sí, y vivimos en un planeta generoso con recursos para todos. ¿Qué tal si en vez de tener miedo a que no haya suficiente, cambiamos a confiar y saber que hay más que suficiente? Se trata de una re-distribución y de cambiar nuestra perspectiva del miedo a la confianza, esperanza, compasión, al amor en definitiva.

Se utiliza el miedo para manipular e intentar controlar a los demás. Cualquier religión o gobierno utiliza el miedo: Sé un creyente o irás al infierno. Cumple la ley o serás castigado. Tú no puedes hablar directamente con Dios, necesitas un intermediario. Y en general todos podemos servirnos de ese miedo: Tú no sabes lo que es mejor para ti, yo sí y tienes que obedecerme. Si me quieres, hazme caso… El miedo y los hijos del miedo (culpa, vergüenza, resentimiento, la lista sigue) siempre se han utilizado para lavar el cerebro, o someter a los demás.

Para implantar creencias sociales, la educación es una herramienta importante, si en vez de enseñar a los estudiantes a pensar por su cuenta, tener criterio y valorar, les encajonamos y les convencemos de que tienen que ser como los demás para ser aceptados, les aburrimos, les agobiamos, no les dejamos tener inspiración ni desarrollar su genio creativo, estamos cercenando todo el increíble potencial de estos niños y adolescentes.

Si no tienes una carrera no tendrás trabajo. Los artistas se mueren de hambre. Eso son mentiras gordas. Una carrera no garantiza un trabajo y los artistas son los que ponen belleza en nuestra vida y nos ayudan a liberar nuestro pensamiento y nos emocionan y nos abren el corazón. Necesitamos encontrar el equilibrio en todo.

El sistema que teníamos hasta ahora, el cómo vivíamos nos ha llevado a esta situación, el mundo nos ha parado, así que aprovechemos este momento de parada para respirar, reflexionar y tomar un nuevo rumbo, es bueno empezar a conocernos y valorarnos. Podemos poner todo en tela de juicio y aceptar nuestra responsabilidad ¿Qué podemos aportar? Somos seres poderosos, creativos y únicos, no somos como los demás, todos somos diferentes y todos tenemos diferentes dones que compartir. Yo no tengo la solución, pero sé que soy parte de la solución, y sé que no estamos solos, juntos podemos crear algo mejor.

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